Tonada

La tonada suele recibir otros nombres tales como acento, entonación, dejo, canto, cantito. En este proyecto, se utiliza “tonada” o “dejo” con el sentido de melodía particular de una región producida por variaciones en la entonación, en la duración o intensidad de algunos sonidos o sílabas. La tonada o dejo da identidad, idea de pertenencia a una región o a un grupo social. En la provincia de Córdoba, se perciben numerosas tonadas o dejos, marcadas por la influencia del asentamiento de distintos pueblos indígenas, por distintas corrientes inmigratorias o por la cercanía de sus hablantes, en zonas limítrofes provinciales, con población de otras regiones del país.

Escuchemos hablar a algunos tulumbanos

Eh… la localidad, eh… tiene resquis* registros muy antiguos de los primeros pobladores que, eh… El primer poblador, eh, es un señor de apellido Ataide, eh… al cual se le otorgaron estas tierras… lo que… enmarca el, el, es… lo que sería el pueblo, de Tulumba, y otras tierras aledañas. Sería en el siglo… dieciséis…

Tiene ganas de seguir estudiando. Eh, le gustaría estudiar bioquímica; pero bueno, eh, fue a la Universidad a hacer el ingreso pero no, no, no pudo entrar. Sí. Así que sí, después la irá a seguir eh, por ahora está trabajando. Eh, por ahora se anotó en un curso, para de… ¿Cómo se dice? Ayudante de… laboratorio. Eh, de eso.

Esta tonada guarda similitud con la tonada de Cura Brochero con lo que podemos considerarla una más dentro del grupo de tonadas del esdrújulo. Esto puede deberse a la influencia de una lengua que fue bastante general en todo el noroeste del país: la lengua cacán o cacana. Sobre esa base, cuando llegaron los conquistadores por el norte de Córdoba, y empezaron a fundar ciudades hasta llegar a la capital, trajeron intérpretes que hablaban quichua. Una lengua dominante como el quichua se impuso e hizo desaparecer a la lengua cacán. Sin embargo, lo que hoy se denomina tonada del esdrújulo, la del noroeste de la provincia, tendría vieja influencia cacán.

Como las demás tonadas del esdrújulo, el habla de los tulumbanos se caracteriza por el destaque o el cantar más alto junto con un alargamiento de la sílaba colocada en situación antepenúltima respecto de la sílaba naturalmente acentuada en español. Cabe señalar que, en los hablantes entrevistados de esta zona, también se dejan escuchar dejos de la tonada capitalina, cuyo rasgo principal es el alargamiento de la sílaba pretónica.

Escuchemos

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Sí, eh, en Deán Funes el festival ahí, eh, que va bastante gente por la cantidad de artistas importantes que van. En San José de la Dormida, también hay otro festival. Eh, donde yo he ido este año que me gustó muchísimo fue a San Francisco del Chañar. [Al] Festival de la Palma, me gustó mucho sobre todo por la cantidad de gente que va, y como es un pueblo muy tranquilo, me gustó la gente que es muy amable. Nosotros preguntábamos algo y todo así muy servicial todo. Re atentos. Y bueno, y el otro está el Festival del Carbón en las Arrias.

En este ejemplo se puede percibir que la palabra 'servicial' recibe un acento 'secundario' en la antepenúltima sílaba respecto de la sílaba acentuada en español. Es decir, se oye algo así como SERviCIAL [ꞌse:ɾviꞌsjial] , en lugar de serviCIAL [seɾviꞌsjial]. Asimismo, en la palabra ‘tranquilo’ puede percibirse un alargamiento de la sílaba pretónica. Es decir, se oye algo así como traanQUIlo [tɾa:ŋꞌkilo] , en lugar de tranQUIlo [tɾaŋꞌkilo]. Es importante destacar que la predominancia de una u otra característica varía de informante en informante.